HABLAMOS DE CORIA

HABLAMOS DE CORIA
GUADALQUIVIR POR CORIA

sábado, 5 de septiembre de 2015

Bien empezamos

Si alguien pensaba que el “mal de altura” proveniente de la holgada mayoría absoluta obtenida por el PA con Modesto González a la cabeza, no le iba afectar en su convicción democrática respecto al funcionamiento municipal, ha tardado poco en caer del guindo de la utopía. Poderoso caballero es don dinero.

La primera en la frente, y de entrada, los veintiún concejales de la nueva Corporación, nos salen bastante más caros a los corianos que los anteriores, cuando nadie tenía mayoría para imponer su criterio. No voy a entrar en cifras, pero hay que decir que cuando nuestro ayuntamiento está regido por un partido con mayoría absoluta, sea PSOE o PA, el capítulo de sueldos de corporativos se dispara. Ha sido así en los últimos doce años.

Y es que se confunde la mayoría absoluta obtenida en las urnas con una especie de cheque en blanco para hacer y desahacer al antojo del grupo ganador. No se piensa en un voto de confianza, sino de impunidad, y pronto se olvidan las promesas electorales, los propósitos de enmienda, la ética democrática: los demás concejales tienen la misma legitimidad en su origen que el gobierno, y no se pueden ningunear ni castigar con represalias chuscas a los que no coinciden con los planteamientos gubernamentales. 

Viene esto a cuento de la “vendetta” practicada por el gobierno municipal con el grupo municipal de Coria Puede. En un Pleno anterior, se acordó el pago de determinadas cantidades a los grupos municipales para facilitar el funcionamiento administrativo y corporativo de los mismos. Coria Puede votó en contra de dicho acuerdo, por lo que el Alcalde les niega ahora su legítima asignación.

Todos los concejales que forman parte del Pleno Municipal, como primer acto oficial, juran o prometen cumplir la Ley, entre ellos, naturalmente, el Alcalde. Pero parece que aquí el cumplimiento de la Ley es sólo para los ciudadanos, que pagan escrupulosamente sus impuestos y, si no, se atienen a las consecuencias. Para nuestros políticos esto no es así. Pueden cumplir o incumplir a voluntad que no pasa nada, y de ejemplos estamos saciados, empezando por el gobierno central, siguiendo por los autonómicos y concluyendo por los municipales.

Lo acordado por el Pleno Municipal tiene fuerza de ley, y el Alcalde es el obligado en primer lugar, a hacer que los acuerdos se cumplan siempre, gusten o no, cuente con el apoyo de todos o de una mayoría, y no hay excusas. Si la situación con el grupo municipal de Coria Puede se mantiene en el tiempo, estaremos ante una auténtica cacicada que nos recuerda a épocas pasadas, recientes y antiguas, y que deprecian notablemente el concepto que tenía de la integridad democrática de Modesto González. Si el Alcalde puede cumplir o no, a voluntad, la Ley, no puede exigir al ciudadano a cumplir lo que él, en primer lugar, vulnera.

El Partido Andalucista desaparecerá en breve. Sus dirigentes van a disolverlo. Así pues, nos encontramos con una Corporación gobernada por doce concejales de un partido con fecha de caducidad. No sabemos que intenciones tiene el grupo de gobierno con respecto a su futura filiación o adscripción política, si quedarán como agrupación electoral, o si se afiliarán a otro partido. Pero lo que sí es cierto, es que la cobertura ideológica, orgánica y funcional, quedará finiquitada.

Si dentro de cuatro años, el ahora grupo Andalucista se presenta a la elecciones, y Modesto González encabeza el nuevo proyecto, ya le digo yo que con actuaciones como las objeto de este comentario,  no lo hará con la imagen de “hombre bueno”. Será responsable de cuatro años de gobierno con una mayoría tan amplia como para cambiar muchas cosas, entre ellas, que el juego democrático en la institución municipal, no dependa del capricho o voluntad del que manda. Al final, ese es un juego corto de miras, porque la memoria colectiva existe y es causa de cambio de voto. Sólo tiene que mirar a los bancos de enfrente.

Coria del Río, septiembre de 2015.

César S. Fernández López

viernes, 29 de mayo de 2015

Consideraciones sobre los resultados electorales del 24 de mayo de 2015

La jornada electoral del 24 de mayo ha arrojado un resultado que, no por esperado, ha sorprendido a la mayoría de las fuerzas concurrentes, incluyendo al PA, partido ganador de lejos, cuyos resultados han sobrepasado con creces, las expectativas más optimistas por su parte.

A grandes trazos, el PA ha barrido con 6.757 votos (52,4%), aventajando en 4.000 votos a la segunda fuerza, en este caso el PSOE. El PA se ha llevado la parte del león de los votos que ha perdido el PSOE, pues de los seis concejales de más que ha obtenido el partido andalucista, al menos tres han venido de un electorado socialista absolutamente decepcionado con la trayectoria y la candidatura de un partido al que siempre han votado. Los otros tres los han aportado PIDECO, cuyo concejal ha sido trasvasado directamente, y el PP que perdió dos de los tres concejales que tenían en el anterior mandato.






Así pues, el PA, además de fagocitar a los dos concejales del PP y absorber el de PIDECO, ha aprovechado bien estos dos años de gestión municipal, desde la moción de censura de 2013, para derrotar de forma inmisericorde al anterior gobierno (PSOE), restando tres concejales que han sumado a su mayoría absoluta. Claro que mucho tiene que ver en ello el estado catatónico en que se han encontrado los socialistas estos dos últimos años, que prácticamente habían desaparecido del ayuntamiento y del pueblo.

Sobre el PSOE, qué se puede decir que no pongan crudamente de manifiesto los números: ha perdido 3.656 votos de los que obtuvo en 2011, y más de la mitad del porcentaje de entonces, pasando de diez a cinco concejales. Han repartido votos y concejales: tres al PA y dos a Coria Puede, por lo que se le ha ido electorado a derecha e izquierda. Ha supuesto el peor resultado electoral del PSOE en Coria, con el apoyo más bajo de la historia de la democracia (2.757 votos, 21.38%). Ha quedado así laminado por sus dirigentes y costará muchos años poner de nuevo a la organización en disposición de volver a ganar unas elecciones municipales.
Si la ejecutiva no dimite, con su secretario general a la cabeza, y Sevilla sigue mirando para otro lado, será una tarea de gigante hacer la travesía del desierto que queda por delante, y sobre todo, encontrar quién la lidere, porque el grupo de concejales electo no tiene el peso específico suficiente, a mi entender, para tomar sobre sus hombros esta responsabilidad. Es hora pues de efectuar una auténtica catarsis, y de poner al frente del partido a gente nueva, que no esté contaminada por el pasado reciente, y que tenga voluntad y ganas de arremangarse y echarle muchas horas para reconquistar la confianza perdida de los corianos.

El PP ha recibido el abrazo del oso. La coalición con el PA no le ha beneficiado, al contrario, como ya he comentado, la derecha coriana ha votado mayoritariamente a caballo ganador. El PP ha perdido más de la mitad de sus votos de 2011 y dos tercios de sus concejales. No parece que el negocio haya salido muy bien, a no ser que se considere por bien empleado en aras de la mayoría absoluta del PA, al fin y al cabo una opción conservadora, que colma las aspiraciones de liberales y centristas de no soportar un gobierno socialista. Además, entra dentro de lo posible que el PA le haga un hueco en su gobierno, agradeciendo así la lealtad de los concejales populares hacia el alcalde, explicitada en su apoyo a la moción de censura de 2013.

Coria Puede, nueva fuerza en estas elecciones, ha obtenido 1.327 votos (10.29%), que en su mayoría, como en las autonómicas han llegado del PSOE, y unos cuantos de IU. Ha sacado dos concejales cuando no tenía ninguno. No obstante, han perdido respecto a las autonómicas 1.000 votos, en números redondos, con lo que se demuestra que en las elecciones municipales juega un factor humano que cuenta poco en otras consultas de ámbitos más amplios. Habrá que ver como se desenvuelven sus dos concejales en estos cuatro años, y si la tarea de oposición que realizan es sensata y pegada a la realidad del pueblo, lo que le permitiría seguir creciendo para afrontar próximas elecciones.

Así llegamos a Izquierda Unida. Domingo González, que con su apoyo contra viento y marea hizo posible la ya mencionada moción de censura, acertó de pleno en su decisión de acabar con el caciquismo y el despotismo (no ilustrado) del anterior equipo de gobierno. De los 1.039 votos (6.85%) que obtuvo en 2011, ha mantenido 808 votos (6.27%), es decir ha perdido 231 votos y 0.55% de porcentaje. Ha sido un precio mínimo pagado frente la feroz campaña del PSOE contra el hombre que los echó del gobierno y abrió las puertas de la alcaldía a Modesto González. 
El electorado de IU ha entendido perfectamente (en definitiva, fue una decisión de la asamblea de IU) el paso al frente dado por su representante municipal, y así lo han refrendado en las urnas. Por tanto, lo que queda por ver será cuál es el nuevo papel opositor de su concejal en un escenario de mayoría absoluta del PA. Lo que sí parece claro es que Domingo González ha quedado libre del compromiso adquirido al apoyar la formación del actual gobierno en funciones, y de que su electorado ha valorado positivamente los redaños empleados para enfrentarse al, hasta entonces, omnipotente J.V. Franco, por lo que le han mantenido en su sitio en la nueva Corporación Municipal.

“Quién a hierro mata, a hierro muere”, nos dice el refranero, y en esta ocasión parece pensado para el Ayuntamiento de Coria del Río. J.V. Franco accedió a la alcaldía por una moción de censura (ésta sí apoyada por un tránsfuga del PA, y que hoy sería ilegal) tres meses antes de las elecciones, y otra moción de censura (legal y legítima) lo desbancó de la misma, abriendo la alcaldía a Modesto González. El pueblo  soberano, en la única encuesta válida, la de las urnas, ha dado  la razón a unos y se la ha quitado a otros. Espléndida lección que el pueblo de Coria ha brindado a todos los partidos, los ganadores (PA) y los perdedores (PSOE). Y es el pueblo el que gana, porque unos y otros saben ya fehacientemente que, antes o después, a todos pone en su sitio. Al final, siempre resumimos nuestras expectativas individuales y colectivas en “al andar se hace camino, y al volver la vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar” (Antonio Machado). Lección de filosofía gratis que el pueblo da a los que pretenden gobernarlo de espaldas a la realidad.
Coria del Río, a 28 de mayo de 2015.
César Santiago Fernández López


jueves, 28 de mayo de 2015

Jaque Mate



“Desenterrar aspiraciones como el tranvía, la SE-40, el vivero de empresas, las viviendas sociales, el empleo, los servicios y un largo etcétera, podrá ayudar a hacer un buen papel, pero nada de ello es comparable con la rentabilidad electoral que puede conseguir un buen factor humano, es decir, una candidatura que integre en vez de separar, que atraiga votos en vez de repelerlos, que sea más de futuro que de pasado porque, además de que agua pasada no mueve molino, el bagaje de estos últimos años es más que exiguo. Es un lastre.”


El párrafo anterior era el que cerraba mi último escrito fechado en 24 de octubre pasado, una vez conocido el resultado de las primarias que aupaban a Conchi Ufano a la candidatura a la Alcaldía por el PSOE. Desde entonces no he escrito nada que pudiera dar sensaciones de malos deseos para mis antiguos compañeros (han sido 21 años de militancia y todo es más doloroso).
El resultado electoral para el PSOE tras ese enroque interno que hizo una muy disminuida agrupación local socialista, no ha podido ser más elocuente. La catarsis interna exigida por algunos, tras la moción de censura de abril de 2013, no se quiso llevar a efecto, y como anunciábamos otros, lo que no hizo el partido, lo ha hecho el pueblo. Lejos de rectificar el rumbo, se mantuvo corregido y aumentado, y la soledad ha sido el fruto cosechado.
El PSOE obtuvo en las municipales de 2011, 6.413 votos, un 42,31% del electorado. En estas elecciones, ha obtenido 2.757 votos, con un 21,38%, es decir, ha perdido el apoyo de 3.656 votantes y 21 puntos porcentuales, más de la mitad de los que tuvo en 2011.
Hasta llegar aquí, los peores resultados de la historia de la democracia para el PSOE, con una representación reducida a la mitad, pasando de diez a cinco concejales de veintiuno que componen el consistorio (el suelo electoral hasta ahora fueron los siete concejales de 1979), hemos asistido a la crónica de una muerte anunciada, que la mayoría veía venir y que la dirección socialista se negó a ver. Aquellos análisis para consumo interno que anunciaban un apoyo electoral similar al de las europeas y autonómicas, se han convertido en un sarcasmo. Y todo por no reconocer los errores y corregirlos, por empecinarse en amordazar, cuando no expulsar, a cualquiera que se atreviera a llevar la contraria a sus postulados, y promoviendo un culto a la personalidad en la figura del Secretario General y exalcalde, que supo rodearse de un grupo mediocre (por sus frutos los conoceréis) en el que nadie osara hacerle sombra o contrariarle. La marca PSOE podía con todo y con todos, asegurando elección tras elección, el triunfo en las municipales, manteniendo sueldos y prebendas.

Pero el tiempo da y quita razones, y el electorado da y quita el poder. Hasta en un pueblo que vota socialista en autonómicas, generales y europeas de forma masiva, por lo que el demérito de la candidatura local es de manual de la política. Deberían mirarse en el espejo de sus rivales, el PA y Modesto González a la cabeza.

Cuando tras las elecciones europeas de 2014, el PSOE local afirmó que repetirían esos resultados en las municipales, algunos miramos al cielo esperando algún milagro. Efectivamente, el PSOE ganó aquellas elecciones con 2.935 votos (44,78%), perdiendo más de 2.000 votos respecto a las anteriores (4.935 votos) y más del 15% del electorado.  Conchi Ufano ha obtenido menos votos que entonces y, por supuesto mucho menos porcentaje, por lo que la responsabilidad de los líderes locales es manifiesta. Porque Modesto González ha obtenido la friolera de 6.757 votos, con más de un 52% del electorado, mientras que en las europeas, el PA obtuvo 589 votos (6.67%). Está claro que el flamante alcalde electo está muy por encima de los resultados de su partido, por lo que es mérito suyo y de su equipo, obtener en las locales siempre mejores resultados que en las generales, autonómicas y europeas. Todo lo contrario que en el PSOE, en el que sus candidaturas municipales, al menos en los últimos 12 años, siempre han sacado poco más o menos, la mitad de los votos de su potencial electorado contrastado y verificado en otras consultas.
Como decía, hasta llegar a este momento son muchas las barbaridades, contrasentidos, purgas y cacicadas las cometidas por los que ahora se ven fuera del Gobierno Municipal y reducidos a un grupo residual. Las eliminaciones sumarias de las listas de concejales díscolos, de las distintas ejecutivas, la concentración de poder en la persona equivocada, altanera y arrogante, sin ninguna empatía para el diálogo, que llevó a la moción de censura, el empecinamiento de calificar al gobierno salido de la misma como ilegal e ilegítimo, la desaparición de los concejales (una  sangría continua a lo largo de estos últimos cuatro años) de la Institución y del partido, y un largo etcétera que dejo para una futura ocasión (porque son muchas cosas las que habrá que contar) han llevado a aquello de “entre todos lo mataron y él solito se murió”.

Para no alargarme y convertir este artículo en un ladrillo, el futuro del PSOE local pinta muy negro, y este “jaque mate”, heredero de aquel “enroque”, vence en esta partida. Pero habrá más. Mis felicitaciones más sinceras a Modesto González y al PA, que vienen trabajándoselo desde hace muchos años, y por fin lo han conseguido. Espero y deseo que sea para el bien de todos, y creo que tenemos alcalde para rato. Es merecedor de todos los halagos, y si en el PA todos funcionaran así, su práctica desaparición de las instituciones sería impensable.
Por el contrario, la dimisión del Secretario General local del PSOE y de toda su ejecutiva ya debería estar sobre la mesa, puesto que ellos (con la anuencia por acción y omisión de la ejecutiva provincial), y no otros, son los responsables de haber llegado a esta situación. Es más que evidente que son un lastre pesadísimo para la regeneración (¿refundación?) del socialismo local, como decía por cierto, en el final del párrafo con que comencé estas reflexiones. Ya veremos.
Coria del Río, a 27 de mayo de 2015
César Santiago Fernández López

viernes, 24 de octubre de 2014

Enroque



La Real Academia de la Lengua define el enroque así: en el juego del ajedrez, movimiento defensivo en que el rey y la torre del mismo bando cambian simultáneamente su posición.

En mi artículo del pasado 8 de octubre sobre las elecciones primarias en el PSOE local, apuntaba la posibilidad de que la agrupación socialista optara por el enroque, es decir, por un intercambio de posiciones entre el  exacalde y quien había sido su principal soporte en el pleno municipal, su portavoz, para afrontar la próxima cita electoral de mayo de 2015.
El 19 de octubre, de los 177 militantes censados (qué lejos de los más de 300 que llegó a haber), votaron 166 militantes, el 91%, por lo que hay que felicitar a toda la agrupación. De ellos, 92 apoyaron la candidatura de Conchi Ufano, el 52% de los votos que coincide exactamente con el de avales obtenidos para poder presentarse. Vaya por delante mi enhorabuena a la candidata ganadora y, ahora sí, candidata a conseguir la alcaldía.

Antonio Bizcocho, el otro candidato en las primarias, obtuvo 64 votos, el 36%, a 28 votos de distancia de la ganadora, obteniendo más votos que avales para su presentación. Si hace un mes alguien pensaba que en la agrupación socialista, donde la asamblea está férreamente controlada en cuanto a su composición por la ejecutiva local, 64 militantes iban a dar la espalda al hasta ahora todopoderoso secretario general, es que esa persona es un lince. Quizá estas primarias signifiquen un cambio de tendencia y, si hay perseverancia en la actividad, puede ser el principio del fin de una forma de hacer política que ha llevado al PSOE a su raquitismo actual.

Habrá que estar muy atento a lo que a partir de ahora haga la recién elegida candidata, a la que no le va a faltar tarea. ¿Qué piensa hacer a la hora de confeccionar la oferta electoral, la lista? ¿Hará lo que le pide el cuerpo o tratará de integrar a ese 36% de los militantes en el proyecto para hacerlo más unitario? ¿Va a mantener el núcleo duro del actual equipo de concejales o va a introducir elementos que no estén salpicados por la actuación del equipo saliente? ¿Mantendrá la bicefalia y, por tanto, la alargada sombra de su mentor (el enroque) o querrá actuar con protagonismo e ideas propias?
Y en cuanto a la actuación política externa, ¿va a propiciar un acercamiento a las demás fuerzas políticas del municipio, fundamentalmente con PIDECO e IU, o va a seguir encastillada en su actual aislamiento? ¿Va a continuar la actual línea de oposición, basada en los insultos y descalificaciones, o va a comenzar una etapa de propuestas concretas y realizables, de actitudes más humildes y conciliadoras, de más consenso y menos panfletos?
De entrada Conchi Ufano tendrá que arrostrar, no sólo la gestión (o la falta de ella) de la legislatura que acaba, sino la herencia de los últimos 12 años de gobierno, en los que la falta de consecuciones claras y concretas es directamente proporcional a la abundancia de promesas incumplidas. Desenterrar aspiraciones como el tranvía, la SE40, el vivero de empresas, las viviendas sociales, el empleo, los servicios, y un largo etcétera, podrá ayudar a hacer un buen papel, pero nada de ello es comparable con la rentabilidad electoral que puede conseguir un buen factor humano, es decir, una candidatura que integre en vez de separar, que atraiga votos en vez de repelerlos, que sea más de futuro que de pasado porque, además de que agua pasada no mueve molino, el bagage de estos últimos años es más que exiguo. Es un lastre.

Coria del Río, a 22 de octubre de 2014.
César S. Fernández López.


jueves, 9 de octubre de 2014

Primarias en el PSOE



Habrá primarias en el PSOE local para determinar quién encabezará la lista de las elecciones municipales. 
Es una buena noticia para Coria, en tanto en cuanto el/a candidato/a (no haré más esta distinción), habrá ganado previamente un proceso electoral interno, muy difícil de ganar, y con un bagaje mínimo que presentar a la ciudadanía. 
También es una buena noticia para el PSOE, puesto que los niveles de apoyo perdidos por el actual equipo dirigente son alarmantes, según se detecta en el ambiente y en el hecho de que una gran parte de ese equipo, ha saltado del barco antes del naufragio anunciado. Al menos habrá debate y confrontación de ideas, que falta hace.
De momento la autoproclamación de Conchi Ufano como candidata ha quedado en agua de borrajas, y este craso error de cálculo de la ahora candidata a ganar las primarias, le va a pasar factura en el proceso. Sobre todo si tiene que ser (y lo es) depositaria de la herencia recibida del anterior equipo de gobierno, que tiene muchas más sombras que luces.
Sombras que llevaron a perder la Alcaldía, fundamentalmente por la incapacidad para el diálogo y en el endiosamiento del gobierno del que ella era portavoz, y que lejos de dar cuenta de tamaña miopía política, asumir los errores y propiciar una salida de renovación, se enquistaron en aquello del Alcalde ilegal, el gobierno ilegal, convirtiéndose en jueces, jurados y verdugos de una situación sub júdice, y desapareciendo de la escena municipal como por ensalmo, mostrando una terrible soledad (apenas unos cuantos incondicionales) el día de la moción de censura.
Los errores de estos últimos meses, en mi modesto entender, han ido a más, y pasando de puntillas por el cuasi abandono de las obligaciones municipales, me pararé en dos a modo de ejemplos:
     Primero, la presentación como candidata a Alcaldesa (véanse los distintos panfletos publicados) en el conflicto de los paseítos, sin que ningún órgano competente del partido (asamblea, comité provincial), le hubiera dado su anuencia para tal cosa.
     El segundo, el asunto de la caseta de feria, que lejos de conseguir acercar a los corianos al partido, ha conseguido lo contrario, es decir, no estar presente en la feria de Coria por segundo año consecutivo, y perder por ello presencia en la sociedad coriana, sin que ésta se dé por aludida, y pasando olímpicamente de la polémica que han intentado montar, y que de ningún modo han conseguido. A lo mejor esperaban manifestaciones ciudadanas masivas contra tal situación, pero una vez más fueron a por lana y salieron trasquilados.
Antonio Bizcocho Pacheco será su oponente en el proceso de primarias. Un hombre joven, formado y con iniciativa, accesible y abierto a las críticas, dialogante y con facilidad para la empatía. Parte en desventaja, puesto que cuenta con menos avales que su compañera de partido, y con todas las dificultades posibles que pueda poner el aparato, en manos de los actuales dirigentes.
Antonio ha sentido en sus propias carnes los efectos de la merienda de negros en que se había convertido la asamblea de la Agrupación, condenando a los discrepantes al abucheo, el insulto y la defenestración de las diferencias, por mucho que éstas buscaran la mejora de las actuaciones y las actitudes.
¿Quién encabezará la lista del PSOE? El 19 de octubre tendremos la respuesta. El electorado socialista (muchos miles más que los ciento y pico militantes actuales, sobre los que pesa una gran responsabilidad) espera sin duda una renovación, un paso al frente y no un enroque, en tiempos en que la marca PSOE no amparará a una candidatura mediocre o mala, sin un líder que sea capaz de aglutinar a los cientos de exmilitantes y simpatizantes que hoy están fuera del partido (en los últimos años se han dado de baja alrededor de 150 militantes, y me puedo quedar corto) y, por supuesto, a los miles de votantes perdidos en el camino de esta década frustrante, lo que sería muy mala noticia para el PA.
Veremos.

Coria del Río, a 8 de octubre de 2014.
César S. Fernández López